Buscador

El Arte De La Aromaterapia Maximizar

El Arte De La Aromaterapia

Robert Tisserand (aut)

16,40 € sin IVA

¡Precio rebajado!

-5%

17,26 €

Aceites esenciales y masajes para la cura del cuerpo y la mente

La aromaterapia es una medicina natural para la prevención de los trastornos sobre el cuerpo y la mente que produce nuestro actual ritmo de vida. Robert Tisserand nos da todas sus claves en este libro

Más detalles

9788449331909

La aromaterapia es una alternativa para la prevención de los trastornos sobre el cuerpo y la mente que produce nuestro actual ritmo de vida. El uso adecuado de los Aceites Esenciales fomenta una vida equilibrada y sana. La aromaterapia es algo más que una medicina natural basada en las hierbas: es la utilización de los aceites esenciales entendidos como sustancias orgánicas en sí mismas, es decir, como la personalidad o el espíritu de la planta. Asimismo, la aromaterapia no puede separarse de: el respeto por los principios básicos de la terapia natural, la práctica del masaje, la preocupación por la nutrición y, en general, una actitud positiva ante la vida.
En este libro, Tisserand expone los usos y propiedades de los principales aceites esenciales, nos relata su apasionante historia, describe los principios de la terapia natural para la cura del cuerpo y la mente o el cuidado de la piel, y nos ofrece un buen número de recetas prácticas para conseguir los más agradables baños y masajes.

Robert Tisserand

pertenece al comité de International Journal of Aromatherapy, que fundó en 1988. Trabaja muy estrechamente con médicos y herbolarios y supervisa todo tipo de publicaciones científicas sobre los avances relevantes con respecto a los Aceites Esenciales.
Es especialmente conocido por su pionera labor en la introducción de la aromaterapia en el Reino Unido. Comenzó a practicar la aromaterapia en 1969 y escribió el primer libro que se publicó en inglés sobre el tema El arte de la aromaterapia en 1977, también en Paidós. Actualmente ha sido ya traducido y publicado en nueve idiomas. En 1974 estableció el primer establecimiento comercial del Reino Unido especializado en Aceites Esenciales para aromaterapia.

  • Nº de páginas: 384 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda

Sumario

Prólogo   9

Introducción a la edición revisada          15

  1. Sobre los aceites esenciales          19
  2. Desde los tiempos antiguos          25
  3. Principios básicos             59
  4. Los olores          77
  5. El cuerpo             95
  6. La mente       119
  7. Baños aromáticos           131
  8. El masaje          147
  9. El cuidado de la piel         181
  10. Sugerencias y recetas prácticas         201
  11. Los aceites esenciales            227

 

Tablas                335
  Algunas relaciones complementarias del Yin y el Yang   341
 Glosario de términos médicos         343
Indice terapéutico   347
Indice de propiedades   357
Prescripción de esencias para uso interno   363

Epílogo   365
Bibliografía   367
Información relativa a la seguridad en el uso de los aceites esenciales (actualizada en 1994)   375


Prólogo


Mi padre bajó unas cuantas botellas de encima de la chimenea y mezcló varios líquidos en un cuenco. Hizo entonces una compresa doblando un pedacito de franela, lo empapó en el líquido y se la puso al hombre en el costado. Antes de una hora se le habían ido los dolores y ya no tenía la cara desfigurada del todo como antes. Cogido a la mesa en mi excitación, no podía separar los ojos de él. ¡Era un milagro!
—¡Papá, has hecho tú eso!
—Querido mío, El que hace que crezcan las plantas es El que lo ha hecho.
MAURICE MESSÉGUÉ, Hombres, plantas y salud
En otros tiempos no había diferencia entre la ciencia y el arte, entre el conocimiento y la capacidad. Un hombre podía ser a la vez barbero, dentista, cirujano y herbolario; o podía ser un gran pintor, filósofo y matemático. El antiguo boticario equivalía a una combinación de herbolario y farmacéutico modernos. Después de los siglos xvi y XVII fue teniendo gradualmente menos de herbolario y más de farmacéutico.
Conforme hemos escindido el conocimiento en arte y ciencia, la ciencia ha ido adquiriendo más poder y predominio. A primera vista parece cosa práctica y sin duda lo es, tener teléfonos, ordenadores, televisores, etc. Sin embargo, igual que un niño con un juguete nuevo, malempleamos nuestra capacidad, y no sabemos tampoco cómo moderar ni controlar ese tipo de cosas, ni aplicarlas a los usos para los que han sido creadas. En vez de eso se convierten en instrumentos de propagación del sufrimiento —la guerra, los prejuicios políticos y el desbarajuste económico.
La palabra misma «conocimiento» ha perdido parte de su significado. Ahora se refiere a algo que conoce uno —un hecho, un conjunto de hechos—. No implica ya en absoluto la menor capacidad práctica. Hemos llegado a un momento en el que el dinero, el poder y la realidad científica se han convertido en fines propios en vez de ser medios de conseguir una vida más cómoda, pacífica y feliz. Nuestra mente nos ha sacado de las casillas y al mismo tiempo que vamos haciéndonos obsesivos, vamos haciéndonos también más neuróticos. Al mismo ritmo que los médicos aumentan su conocimiento de la enfermedad, la enfermedad se hace más rebelde y se propaga más. Conforme se van formulando y lanzando al mercado medicamentos nuevos, aumenta proporcionalmente el daño que hacen esos medicamentos.
En estos últimos años ha habido, o se ha iniciado, una fuerte reacción contra esa tendencia. Artes del tipo de la astrología, la acupuntura y la agricultura orgánica se benefician de una enorme oleada de interés. La palabra «natural» se ha convertido en el núcleo mismo de gran cantidad de publicidad, y disfrutan de un gran auge los alimentos naturales .--qué otra clase de alimentos puede haber?
Hemos ido demasiado lejos en un sentido y estamos empezando apenas a tratar de recuperar el equilibrio. Es un proceso natural, tan inevitable como el oscilar mismo del péndulo. Pero existe también la impresión de que el único modo de parar esa oscilación del péndulo que se mueve cual gigantesca guadaña por todo el mundo, segando atrás y adelante, reside en que cada uno de nosotros hallemos el punto de equilibrio y nos detengamos en él.
Por ese motivo, aunque este libro trata del lado estético de la aromaterapia, y personalmente me inclino hacia el enfoque intuitivo del entendimiento, no he desdeñado sus aspectos científicos. En estos últimos años ha habido una investigación considerable de las propiedades medicinales de las esencias, así como un resurgimiento del interés existente por las posibilidades farmacéuticas de la botánica en general. Hace tiempo que la ciencia médica ha desechado la idea de que todos los preparados farmacéuticos se pueden hacer por vía sin-
tética y sin el empleo de las plantas y de sus extractos. En paralelo a la tendencia del «regreso a la Naturaleza» hallamos que los farmacólogos están buscando medicinas nuevas en los bosques y los campos, así como en los tubos de ensayo.
Los herbolarios de los siglos pasados tenían un amor profundo hacia la naturaleza y un gran respeto por las plantas, y en algunos sentidos daban la impresión de entenderlas mejor que nosotros hoy en día. Sabían dónde hallar sus plantas creciendo al natural. Sabían en qué estación y en qué momento del día había que recogerlas; qué planetas las regían y cómo afectaban sus propiedades. No sabían, en cambio, virtualmente nada sobre los componentes químicos de las hierbas ni por qué tenían determinadas propiedades. Pero sabían algo sobre las enfermedades y sabían qué hierbas eran buenas para determinados padecimientos. Aquel saber no se basaba en ningún tipo de ciencia, exceptuando la de la prueba y ensayo, añadida a la experiencia de sus antecesores y, algo acaso aún más importante, a su propia intuición.
Fue su intuición o inspiración lo que los llevó a combinar con éxito la astrología con la medicina herborística y lo que los llevó a la formación de la teoría de las signaturas. Como su saber se basaba casi por completo en la experiencia, era (y sigue siendo) un conocimiento más práctico que el del experimento y la prueba científica. Tenemos el caso de que a menudo sale un fármaco al mercado sólo para ser retirado años después, porque se ha comprobado que era inseguro; lo mismo ocurre con los aditivos alimentarios. La prueba del tiempo sigue siendo la definitiva y las medicinas naturales, igual que los alimentos naturales, son las únicas seguras.
Cuando empecé a preparar el material para este libro, decidí consultar el mayor y más variado número de fuentes posibles —desde los libros de perfumería hasta las farmacopeas, de Estados Unidos a China, desde los manuscritos más antiguos hasta los últimos hallazgos científicos—. Enseguida me di cuenta de que eso exigiría la dedicación de una vida entera, pero espero haber compilado una relación cabal de cada tipo de bibliografía. Estoy muy en deuda con las
obras del doctor Valnet (cuyo libro Aromathérapie constituyó mi primera introducción en esta materia) y lo estoy también con las del profesor Rovesti y con la multitud de los demás libros y artículos consultados.
La aromaterapia es un tema que, al menos en Inglaterra, ha estado impregnado hasta ahora de lo mágico y lo misterioso. Esto puede darle cierto atractivo, pero produce también una gran dosis de confusión y malentendimiento, y deja a la mayoría de la gente en un estado de ignorancia relativa. Espero que este libro ayude a derramar algo de luz sobre este tema.
Entonces, ¿qué es la aromaterapia? ¿No es más que una rama de la medicina herbolaria? Esto último es cierto en el sentido de que constituye un empeño curativo mediante medicinas de origen botánico, pero ahí termina la comparación. De hecho, el National Institute of Medical Herbalists (Instituto Nacional de Médicos Herbolarios), una de las mejores escuelas herborísticas del mundo, no enseña la utilización de aceites esenciales, ni la mayoría de los herbolarios emplean esencias. Además, la medicina herborística se basa en el principio orgánico de utilizar la hierba entera, o su extracto, y los aceites esenciales encajan difícilmente en esta categoría.
Las esencias son como la sangre de una persona. No son la planta entera, pero son en sí mismas unas sustancias orgánicas enteras. Igual que la sangre, mueren (pierden su fuerza vital) si no se las conserva debidamente. Igual que la sangre, contienen las características del cuerpo (o la planta) de donde proceden. Son como la personalidad o el espíritu de la planta, y su acción terapéutica se efectúa a un nivel más elevado y sutil que el de la planta orgánica entera, o su extracto, ejerciendo en general un efecto mucho más pronunciado en la mente y las emociones que la medicina herborística. Las propiedades de las hierbas y sus esencias pueden ser con mucho las mismas, pero su acción terapéutica es en sí diferente.
La aromaterapia es novedosa si consideramos que sus remedios pueden aplicarse tanto por vía externa como interna al tratamiento de las enfermedades internas. En palabras de René-Maurice Gattefossé,
pionero de la aromaterapia moderna: «Sus productos son de uso externo, pero su potencia penetrante es lo suficientemente grande para actuar en los órganos subyacentes a las zonas donde se hace su aplicación tópica». El cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales se derivan todos del ectodermo del embrión al mismo tiempo que la piel. Su origen común implica que mantienen conexiones muy íntimas durante toda la vida, y es razonable suponer que los productos aplicados a una zona de la piel afectan los órganos subyacentes, aunque no se produzca penetración alguna. Esta asociación se refleja en la ley de Hilton que asegura que el nervio que inerva una articulación, inerva y estimula también a los músculos que la mueven y a la piel que hay sobre ella.
Éste es un libro personal. Rara vez he vacilado en expresar mi opinión, aunque, naturalmente, no espero que todo el mundo esté de acuerdo con todo lo que digo. Aunque las propiedades asignadas a las esencias se basan ampliamente en una investigación científica, no se las puede considerar probadas en su totalidad. Este libro no trata de ser un libro de texto de medicina. Cualquier persona que tenga una enfermedad seria debe consultar a un médico práctico cualificado. Aunque creo firmemente en la curación natural, conozco casos en los que algunas personas se han hecho daño o se lo han hecho a otros por insuficiencia de conocimientos.
La aromaterapia no se puede separar de una serie de cosas: los principios básicos de la terapéutica natural, el masaje, la dieta y nuestra actitud entera frente a la vida. Éste es el motivo de que se dediquen tantas páginas a esos mismos temas. Los límites de cualquier temática están sencillamente donde los sitúe uno, y es difícil hablar de cualquier cosa sin tocar otros temas relacionados con ella.
Las formas se relacionan con el color, los olores, gustos, estados de ánimo, elementos, órganos, plantas y enfermedades; todas las cosas están interrelacionadas. Claro está que las analogías nunca son perfectas, pero nos capacitan para ver el orden del universo y la correlación existente entre cosas aparentemente desconectadas entre sí. De lo que estamos hablando realmente aquí es de cualidades o vibra-
ciones. ¿Cómo puede saber uno si dos cosas tienen la misma cualidad o la misma vibración? Sólo sintiéndolas, empleando ese sexto sentido que llamamos intuición. Cuanto más desarrollemos nuestra intuición, más capaces seremos de ver el orden y la perfección del universo, y nuestra vida se hará más profunda y más rica.

Introducción a la edición revisada

Fue en 1975 cuando empecé a trabajar en este libro, hace casi exactamente diez años. Esos diez años han contemplado un enorme aumento de la percepción y popularidad de la aromaterapia, y ahora ya se la acepta como una forma de medicina «alternativa». Durante este período, con cada artículo de revista o de periódico sobre aromaterapia, con cada entrevista de radio o televisión, y con la aparición de otros libros sobre el mismo tema, El arte de la aromaterapia ha crecido cada vez más en estatura.
Este libro ha crecido también en otro sentido —se ha convertido en internacional—. La primera traducción que apareció fue la alemana, seguida de cerca por ediciones en italiano, español, holandés y, más recientemente, en japonés. Se publicó además una edición aparte en Estados Unidos. Sólo la edición inglesa ha vendido más de 20.000 ejemplares.
Aunque no hay duda de que este libro ha desempeñado un papel muy significativo en la aparición y desarrollo de la aromaterapia en estos años, este hecho es parte a su vez de una tendencia de más envergadura hacia el cultivo de la forma física y el empleo de los alimentos sanos y las terapias naturales.
De esa manera mucha gente está volviéndose hacia las formas de tratamiento «alternativas», y existe el posible peligro de que, casi cegados por la luz de su fe recién hallada en todas las cosas naturales, espe-
ren curas milagrosas: no curas milagrosas como resultado del recetario de los médicos, sino como resultado de la aguja de la acupuntura o del aceite esencial. Las terapias naturales en su conjunto no se basan, ni pueden basarse nunca en «bolitas mágicas»; en fármacos maravillosos naturales. Un organismo estragado durante años por el alcohol o el tabaco, por la basura alimentaria o la ansiedad, por el sobretrabajo o la negligencia, sencillamente no va a ser capaz de responder de un día a otro a ninguna clase de remedio natural. Una curación verdadera exige tiempo y requiere además conocimiento y cooperación de parte del paciente.
Hay dos puntos que desearía dejar muy claros:
Primero, hay miles de personas que utilizan ya los aceites esenciales como remedios caseros, y no veo aquí el menor inconveniente siempre que esos aceites se utilicen de un modo prudente y adecuado. Creo que todos deberíamos poner más interés en nuestra propia salud, y por ese motivo imparto seminarios de un día para neófitos. Puede ser divertido emplear los aceites esenciales como ambientadores caseros en el baño o en el masaje, y pueden ser también útiles en extremo como remedios caseros en muchas afecciones de menor importancia.
En segundo lugar, tenemos que darnos cuenta de que la automedicación, aunque tiene su lugar, tiene también sus limitaciones. Trátese usted mismo en las afecciones sencillas y corrientes, pero ante cualquier problema prolongado o arraigado, acuda a la consulta profesional. Este libro, no está concebido como un manual de automedicación para enfermedades del tipo de la disentería, el cáncer o la tuberculosis. Si tiene dudas, consulte a su terapeuta.
La aromaterapia se practica de muy distintas maneras y por muy diversos tipos de personas, incluyendo médicos (en Francia hay literalmente centenares de practicantes de medicina general que se han preparado en materia de aromaterapia), psicoterapeutas, esteticistas, quiromasajistas, aromaterapeutas y no profesionales. Al ponerme a escribir un libro que se dirige a todo el mundo, me arriesgo ya sea a aburrir a los terapeutas más cualificados o bien a enredar a los neófitos o no iniciados en un lío de jerigonza técnica. Inevitablemente,
algunas secciones de este libro resultarán más legibles o más interesantes para algunos lectores que para otros.
La aromaterapia es muy versátil: no sólo empleamos los aceites
de maneras distintas, ingeriéndolos, aplicándolos en masajes, inhalaciones, baños, etc., sino que los aceites actúan a su vez a tres niveles distintos. En el sentido literal de la palabra «aromaterapia» los aromas desempeñan un importante papel. Digamos que aunque sea en un aspecto psicosomático, nos hacen sentir realmente mejor, y el sentirse mejor puede ejercer una influencia terapéutica enorme en los síntomas físicos. Cantidad de enfermedades físicas están relacionadas de hecho, hasta cierto grado, con el estrés.
La aromaterapia no es sólo psicosomática. Todos los aceites actúan sobre el cuerpo físico de varias maneras y figuran entre los agentes antibacterianos más potentes que conoce el hombre. Presentan con certeza una alternativa interesante y viable a los medicamentos antibióticos.
Los aceites esenciales se pueden emplear también para «equili-
brar» los sutiles flujos de energía del organismo de una manera similar a la acupuntura. Se trata de algo que he estado investigando en años recientes y constituye una parte significativa de los cursos sobre aromaterapia que imparto en la actualidad.
En esta nueva edición revisada se ha excluido el aceite esencial de poleo por motivos de seguridad, se ha mejorado y hecho más legible la sección de «recetas», y se han hecho gran cantidad de cambios y añadidos.
He observado cómo iba creciendo este libro del mismo modo que observa uno cómo crece un hijo —con paciencia mezclada con frustración, pero, en conjunto, con una sensación de orgullo y asombro—. Tengo la esperanza de que ayude a ensanchar un poco los horizontes del lector.*
ROBERT TISSERAND Enero de 1985

* Esta introducción fue escrita a raíz de la publicación en 1985 de la 4a edición, revisada y actualizada, de El arte de la aromaterapia. En 1992, Robert Tisserand realizó una nueva revisión y actualización para la 13' edición del libro a la que corresponde nuestra traducción. (N. del e.)

El transporte de su paquete

Nos pondremos en contacto con usted para confirmar la disponibilidad del material de su pedido, forma de envío y de pago por teléfono o email. Hasta ese momento no podremos saber el coste exacto del envío y solicitar su aprobación.


PEDIDOS SUPERIORES A 100€ SIN GASTOS DE ENVÍO EN PENÍNSULA  

  • Sujeto a disponibilidad del producto o libro.
  • Para pedidos realizados antes de las 12:00 a.m. por teléfono o correo electrónico

FORMAS DE PAGO:

  • REEMBOLSO (SOLO ESPAÑA)
  • TRANSFERECNIA BANCARIA
  • PAYPAL

TARIFAS DE ENVÍO

ESPAÑA - PENÍNSULAPrepagoContra reembolso
Por Correo3,75€6,55€
Por Agencia de Transporte6,50€8,25€
ESPAÑA - BALEARESPrepagoContra reembolso
Por Correo5,55€7.55€
Por Agencia de Transporte10,00€12,00€
ESPAÑA - CANARIAS, CEUTA Y MELILLAPrepagoContra reembolso
Por Correo7,00€

8,55€

Por Agencia de TransporteNO DISPONIBLENO DISPONIBLE

GASTOS DE ENVÍO

  • El envío será realizado por correo previo pago por PayPal.

  • Se le notificarán el importe exacto y las condiciones del envío por correo electrónico.

POLÍTICA DE DESCUENTOS

Ofrecemos el máximo descuento legal en libros (5%) sobre el precio establecido por el editor en ventas realizadas por web según establece la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas. En ningun caso está autorizado un descuento mayor excepto en los libros de bibliófilo, los libros artísticos, los libros antiguos o de ediciones agotadas, los libros usados, los libros de texto y el material didáctico complementario.

No hay productos relacionados o libros del mismo autor

Los clientes que compraron este producto también han comprado...

carrito  

No hay productos


0,00 € Total

Estos precios se entienden sin IVA

carrito Confirmar

 

Pinterest de Librería Rerum Natura

Facebook de Rerum Natura